Sois las elegidas, las que más quiero, las que estáis unidas a mi por lazos invisibles, no de la misma estirpe, pero si de las incondicionales...
Sois las que aún pasados los años distanciados en un lejano tiempo, un día cualquiera, al abrigo de unas cañas, desenmascaramos el pasado para descubrir que ni siquiera en curso lento de los años ha sido capaz de desmembrarnos y así nos preparamos para recordar la alegría que no ha menguado, las miradas cómplices y las eternas historias de una Vitoria más pequeña y arraigada a nuestra niñez.
Nos sorprende saber que la risa sigue siendo una razón de vida, que la afinidad está intacta, que todo lo pasado vuelve como un soplo de aire fresco, que no somos tan mayores y que una fuerza desusada, acogedora y tenaz, nos aviva para el reencuentro...
Incansables, somos incapaces de posponer una cita, federándonos al entusiasmo de un encuentro, que ha de entrañar algo nuevo. Vigorosas, compartimos otros momentos, atrás quedaron los recreos y sus juegos, ahora toca participar de parejas, trabajos, hijos que se hacen mayores, padres que se vuelven niños...
Unidas por lazos irrompibles nos auxiliamos sin condiciones, cada una agrega su colaboración para que todas nos sintamos bien. Mantenemos un puntito brujeril que nos llena de armonía...
Somos un clan, presto a ampararnos, extremadamente intuitivas y sin necesidad de palabras ni razones, por encima de toda lógica... ahí nos mantenemos y seguiremos siendo Amigas.
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lunes, 2 de octubre de 2017
jueves, 17 de agosto de 2017
DEFINICIONES
La Real Academia de la Lengua Española, define esta palabra del siguiente modo: Aparecer en el horizonte la luz del sol, dando comienzo a un nuevo día. Es una definición preciosa, para mi gusto, pero hay otras muchas...
... Es la ingravidez de las cosas eternas, el renacer que clarea la alborada, el descaro que obliga a la luz a emerger sólida y rotunda, el defensor de la luminiscencia, la brillante candileja...
Es la mano hacedora, imperturbable, la llegada del sol, gratificante, sin petulancia, el aprendiz que comienza fresco y lozano, la tibieza de la energía renovada, la oportunidad sin desesperación ni agotamiento, el recorrido extenso por caminos secretos y acontecimientos desconocidos...
Es el emprendedor que arranca con delicadeza, la serenidad en busca de casualidades rezagadas, el vagabundo remolón que encubre desatinos y aciertos, la calidez que irrumpe con tremendo sigilo, asustando a la noche, que taimada y soñolienta, se retira avergonzada...
Es la rotundidad del nuevo despertar, que nos otorga un espectáculo único e insuficientemente reconocido, la cordial sombra del nuevo día, el azulino en tus ojos y la prisa del tiempo que se precipita indecoroso, en todas las formas de vida...
Es el esmero de una caricia engendrada desde la querencia incondicional, el olor de la lluvia sobre la hierba mojada, que se engancha al Universo...
Es el silencio pausado de lo que nace para morir y pronto vuelve a renacer en un intervalo mudo y jubiloso...
Todo esto es AMANECER.
... Es la ingravidez de las cosas eternas, el renacer que clarea la alborada, el descaro que obliga a la luz a emerger sólida y rotunda, el defensor de la luminiscencia, la brillante candileja...
Es la mano hacedora, imperturbable, la llegada del sol, gratificante, sin petulancia, el aprendiz que comienza fresco y lozano, la tibieza de la energía renovada, la oportunidad sin desesperación ni agotamiento, el recorrido extenso por caminos secretos y acontecimientos desconocidos...
Es el emprendedor que arranca con delicadeza, la serenidad en busca de casualidades rezagadas, el vagabundo remolón que encubre desatinos y aciertos, la calidez que irrumpe con tremendo sigilo, asustando a la noche, que taimada y soñolienta, se retira avergonzada...
Es la rotundidad del nuevo despertar, que nos otorga un espectáculo único e insuficientemente reconocido, la cordial sombra del nuevo día, el azulino en tus ojos y la prisa del tiempo que se precipita indecoroso, en todas las formas de vida...
Es el esmero de una caricia engendrada desde la querencia incondicional, el olor de la lluvia sobre la hierba mojada, que se engancha al Universo...
Es el silencio pausado de lo que nace para morir y pronto vuelve a renacer en un intervalo mudo y jubiloso...
Todo esto es AMANECER.
martes, 18 de julio de 2017
LAS APARIENCIAS ENGAÑAN
El mozalbete observaba a través de la luna del escaparate el interior de la tienda. Llevaba alrededor de dos semanas, acudiendo al atardecer, cuando las sombras se adueñan de las calles. No se le veía con claridad el rostro, pues se lo ocultaba con una gorrilla de pana azul oscura. Solo destacaban sus ojillos tristones, que a ratos se le iluminaban, flanqueados por recias pestañas. Se mantenía al amparo de la opacidad, moviéndose lentamente, como esperando un descuido de su presa para atacar y devorarla. Con el paso de los días, esta fue la sensación que se le despertó a la dependienta. Las primeras tardes, ésta no fue capaz de enjuiciar al merodeador, pero al ser reiterativo y tras comentarlo con alguno de sus clientes, cambió de opinión. En un principio, pensó que el mocete, se escondía en las sombras por timidez, no vio maldad en el acto. Luego observo con detenimiento los labios húmedos y la manera en que se relamía, con la lengua insinuantemente lasciva. Para ella, los atardeceres se tornaron canallescos y para el chaval, jamás dejaron de resultar orgásmicos. Un buen día, ella, motivada por la imaginación calenturienta de algunas parroquianas, dio aviso a la policía, acusando al intruso merodeador. El rapaz escuchó las sirenas, pero absorto en su ensimismamiento, no presto atención.
- ¡Vas a pasar la noche en el calabozo, pillastre!- tronó la voz del policía local a su espalda.
Éste, todavía babeando y sin comprender, apartó la vista del escaparate y recorrió la larga figura de la autoridad.
- ¡Yo no he hecho nada! - se defendió el crío.
- Eso dicen todos. Se te acusa de merodear todas las tardes por este mismo lugar, de provocar a la joven del establecimiento y amenazarla con tus gestos y miradas lividinosas.
Entonces, por primera vez, el mozalbete dirigió la mirada a la supuesta aterrada víctima, que permanecía en un rincón tras el mostrador, temblorosa y frágil. La joven le miraba fijamente y en sus ojos, el crío vio dibujado algo parecido al terror.
- ¡Soy inocente! - se defendió en chaval -. Sólo tengo ojos para los hojaldres, merengues, palmeras de chocolate y bollos de mantequilla... soy pobre, nunca tengo suficiente dinero para comprar algo...
El crío sacó lentamente la mano del bolsillo mostrando apenas unos pocos céntimos.
La dependienta un tanto avergonzada, mudó el rijoso rostro del chavalote a un semblante de inocencia infantil, más acorde con la realidad.
miércoles, 7 de junio de 2017
¡ESTO ES UN ATRACO!
- Lo mires como lo mires, es un atraco a mano armada, Eugenio.
- Si tú lo dices...
- Lo digo yo y cualquiera con dos dedos de frente... El tío va y se planta ante ti, serio, arrogante, porque tiene la sartén por el mango, armado y por si esto fuera poco, embozado y disfrazado de marciano.
- ¡Mujer! Es por razones físicas y psicológicas.
- ¡Claro qué es por razones psicológicas! ¡Para que no le delates. ¿Qué hay de físico en un atraco? ¿Me lo puedes explicar?
- Últimamente creo que se lleva más el azul.
- ¡Otra gilipollez, Eugenio! ¡Cuánta tontería existe hoy en día! Hasta hay que seguir la moda para ir desvalijando por ahí al prójimo.
- Creo que es porque el azul disimula mejor el color de la sangre.
- ¡Y lo dices tan tranquilo! ¡Qué tú de eso no debes tener en las venas, Eugenio!
- No impacta tanto, creo.
- ¡Chico, qué pachorra la tuya! Te abre en canal y el muy ladino, quiere disimular el color de la sangre... Para que parezca, ¿qué? ¿Horchata? En realidad eso es lo que te debe de correr por las venas.
- Tengo entendido que mejora las grabaciones.
- Pero, ¿qué moda es esa de grabarlo todo? ¿Con qué fin pretende nadie normal grabar un atraco? ¡Esto se sale de madre, Eugenio! Y para colmo de males, te drogan, después de decirte que estés tranquilo. ¡Tranquilo, Eugenio! ¿Cómo va a estar tranquila una persona a la que le van a despojar de lo suyo?
- No ves la realidad.
- ¿Qué no veo la realidad? ¡Es un atraco en toda regla, con guantes para no dejar huella y con la cara tapada, para que no te vayas de la lengua y les delates. ¡Un atraco, Eugenio, por muy látex blanco que se enguante!
- ¡Qué cosas tienes!
- ¡Sólo notarás un pinchacito de nada, Eugenio! El tío lo suelta, así, como quién no quiere la cosa y tú caes redondo y él y sus secuaces a hurgarte los bolsillos internos, a ver qué se encuentran. Con cuchillo en mano, sin pensarselo dos veces, con pulso perfecto... ¡Zas! Saltan sobre ti y te abren en canal...
- ¡Mujer! Tienes unas maneras...
- Armados todos hasta los dientes, que ni te da tiempo a contarlos y encima pretendes darles las gracias... ¿Desde cuándo a los ladronzuelos hay que darles las gracias? ¿Dónde está escrito?
- ¡Qué exagerada eres!
- ¿No te das cuenta, Eugenio? ¡Se quedan con lo tuyo! Van a la brava, con altanería y tú actuas como si les debieses la vida.
- ¡Cómo te gusta dramatizar! ¡Claro que les deberé la vida!
- En caso de que no se les vaya la mano, porque tú poco puedes hacer estando grogui y en el peor de los casos o te dejan idiota o cabe la posibilidad de que te quedes fiambre.
- ¡Eres única dando ánimos! Sólo me van a quitar lo que tengo malo, que por muy mío que sea, debe de estar para el arrastre.
- ¡Eso es lo que te ha dicho el desvalijador! Pero, ¿qué sabes tú? ¡A saber qué van a hacer con ella!
- Ni sé ni me importa... Y deja ya de darme la lata, que están a punto de bajarme al quirófano, a ver si me quitan de una puñetera vez la machacona vesícula y me olvido de los cólicos.
- ¡Al matadero es donde te llevan, Eugenio! Al lado del depósito de cadáveres. Y ni se te ocurra mostrarte condescendiente con los salteadores, ¡qué buenos cuartos nos llevan!
- Eso si que es un atraco, chica. ¡Por una vesícula que no vale para nada nos cobran un pastizal!
- ¡ Lo que yo te digo, Eugenio! ¡Esto es un atraco!
- Si tú lo dices...
- Lo digo yo y cualquiera con dos dedos de frente... El tío va y se planta ante ti, serio, arrogante, porque tiene la sartén por el mango, armado y por si esto fuera poco, embozado y disfrazado de marciano.
- ¡Mujer! Es por razones físicas y psicológicas.
- ¡Claro qué es por razones psicológicas! ¡Para que no le delates. ¿Qué hay de físico en un atraco? ¿Me lo puedes explicar?
- Últimamente creo que se lleva más el azul.
- ¡Otra gilipollez, Eugenio! ¡Cuánta tontería existe hoy en día! Hasta hay que seguir la moda para ir desvalijando por ahí al prójimo.
- Creo que es porque el azul disimula mejor el color de la sangre.
- ¡Y lo dices tan tranquilo! ¡Qué tú de eso no debes tener en las venas, Eugenio!
- No impacta tanto, creo.
- ¡Chico, qué pachorra la tuya! Te abre en canal y el muy ladino, quiere disimular el color de la sangre... Para que parezca, ¿qué? ¿Horchata? En realidad eso es lo que te debe de correr por las venas.
- Tengo entendido que mejora las grabaciones.
- Pero, ¿qué moda es esa de grabarlo todo? ¿Con qué fin pretende nadie normal grabar un atraco? ¡Esto se sale de madre, Eugenio! Y para colmo de males, te drogan, después de decirte que estés tranquilo. ¡Tranquilo, Eugenio! ¿Cómo va a estar tranquila una persona a la que le van a despojar de lo suyo?
- No ves la realidad.
- ¿Qué no veo la realidad? ¡Es un atraco en toda regla, con guantes para no dejar huella y con la cara tapada, para que no te vayas de la lengua y les delates. ¡Un atraco, Eugenio, por muy látex blanco que se enguante!
- ¡Qué cosas tienes!
- ¡Sólo notarás un pinchacito de nada, Eugenio! El tío lo suelta, así, como quién no quiere la cosa y tú caes redondo y él y sus secuaces a hurgarte los bolsillos internos, a ver qué se encuentran. Con cuchillo en mano, sin pensarselo dos veces, con pulso perfecto... ¡Zas! Saltan sobre ti y te abren en canal...
- ¡Mujer! Tienes unas maneras...
- Armados todos hasta los dientes, que ni te da tiempo a contarlos y encima pretendes darles las gracias... ¿Desde cuándo a los ladronzuelos hay que darles las gracias? ¿Dónde está escrito?
- ¡Qué exagerada eres!
- ¿No te das cuenta, Eugenio? ¡Se quedan con lo tuyo! Van a la brava, con altanería y tú actuas como si les debieses la vida.
- ¡Cómo te gusta dramatizar! ¡Claro que les deberé la vida!
- En caso de que no se les vaya la mano, porque tú poco puedes hacer estando grogui y en el peor de los casos o te dejan idiota o cabe la posibilidad de que te quedes fiambre.
- ¡Eres única dando ánimos! Sólo me van a quitar lo que tengo malo, que por muy mío que sea, debe de estar para el arrastre.
- ¡Eso es lo que te ha dicho el desvalijador! Pero, ¿qué sabes tú? ¡A saber qué van a hacer con ella!
- Ni sé ni me importa... Y deja ya de darme la lata, que están a punto de bajarme al quirófano, a ver si me quitan de una puñetera vez la machacona vesícula y me olvido de los cólicos.
- ¡Al matadero es donde te llevan, Eugenio! Al lado del depósito de cadáveres. Y ni se te ocurra mostrarte condescendiente con los salteadores, ¡qué buenos cuartos nos llevan!
- Eso si que es un atraco, chica. ¡Por una vesícula que no vale para nada nos cobran un pastizal!
- ¡ Lo que yo te digo, Eugenio! ¡Esto es un atraco!
martes, 9 de mayo de 2017
POESÍA COTIDIANA
Poesía es...
jugar con las palabras en atardeceres rojizos,
explorar el revoloteo de una mosca de travesía incierta,
salpicar una tarde de mayo de jugos cálidos con rayos y truenos.
Poesía es...
arrancarle una sonrisa al día a día penitente,
cimbrear con la noche templada a orillas de la soledad mohína,
embriagarse de paciencia y dominar la pereza,
el astío de una semana, condenada a ser como otra.
Poesía es...
tiranizar el dolor frecuente de esas partes nuestras
de las que nos dolemos, proponiéndonos que nos sean ajenas,
bregar con el despótico calendario que regalándonos vida,
pretendemos camuflarla sin pizca de orgullo en un par de años menos.
Poesía es...
sobrevivir en lo incierto,
albergarse en la caricia de un amigo,
mirarse en el espejo de una sonrisa amable,
visitar con esperanza un nuevo amanecer...
vivir...
Poesía es vivir, viviendo
jugar con las palabras en atardeceres rojizos,
explorar el revoloteo de una mosca de travesía incierta,
salpicar una tarde de mayo de jugos cálidos con rayos y truenos.
Poesía es...
arrancarle una sonrisa al día a día penitente,
cimbrear con la noche templada a orillas de la soledad mohína,
embriagarse de paciencia y dominar la pereza,
el astío de una semana, condenada a ser como otra.
Poesía es...
tiranizar el dolor frecuente de esas partes nuestras
de las que nos dolemos, proponiéndonos que nos sean ajenas,
bregar con el despótico calendario que regalándonos vida,
pretendemos camuflarla sin pizca de orgullo en un par de años menos.
Poesía es...
sobrevivir en lo incierto,
albergarse en la caricia de un amigo,
mirarse en el espejo de una sonrisa amable,
visitar con esperanza un nuevo amanecer...
vivir...
Poesía es vivir, viviendo
lunes, 17 de abril de 2017
SIGO A TU LADO
Sigo perdiéndome en tus sueños,
viajando dentro de ti
buscando encontrar los parajes
más recónditos de tu mente...
Sigo mostrando tu sonrisa,
baluarte de ingravidez,
en el interior de tu piel,
vago, con tormento
por alguna promesa
que no pudiste cumplir...
Me aferro a tus principios,
bastión de amor sincero y leal...
Guardo tu ideario de vida,
que ya es parte de mi,
me fundo a tus sonrisas,
cordiales, llanas, amigas,
siempre amigas...
Largo, se me torna el tiempo
abrazándome a tus recuerdos,
presumiendo sigo,
de tu intangible belleza...
Presiento que tú, etéreo
y armado de sutileza
guías mi andadura y
tu ser, ahora volátil me arropa...
... Y yo, heredera de tu fortaleza,
perpetuamente seguiré,
seguiré a tu lado.
viajando dentro de ti
buscando encontrar los parajes
más recónditos de tu mente...
Sigo mostrando tu sonrisa,
baluarte de ingravidez,
en el interior de tu piel,
vago, con tormento
por alguna promesa
que no pudiste cumplir...
Me aferro a tus principios,
bastión de amor sincero y leal...
Guardo tu ideario de vida,
que ya es parte de mi,
me fundo a tus sonrisas,
cordiales, llanas, amigas,
siempre amigas...
Largo, se me torna el tiempo
abrazándome a tus recuerdos,
presumiendo sigo,
de tu intangible belleza...
Presiento que tú, etéreo
y armado de sutileza
guías mi andadura y
tu ser, ahora volátil me arropa...
... Y yo, heredera de tu fortaleza,
perpetuamente seguiré,
seguiré a tu lado.
lunes, 13 de marzo de 2017
LA MEMORIA DESMEMORIADA
Se arrincona el recuerdo en las sombras oscuras de la mente, arribando suspiros, matando remembranzas sin compasión...
Se marchita la memoria anclando las promesas, dejando atrás las palabras, mareando las ideas, despistando las sonrisas, abandonando las alegrías...
¿Qué es aquello que deja huecos los deseos, que barre las esperanzas, que arremete contra los reconocimientos e invita a apoderarse a la tristeza y al desaliento de la vida viva?
A la retentiva le brotan telarañas, se empolvan las evocaciones, se extravían los nombres, se mudan los rostros y se pierden las personas...
Las miradas se atribulan, el pensamiento se torna mohíno, se exilian las sonrisas que se tornan perezosas y refluyen cohibidas, inseguras, avejentadas...
Es la enfermedad que aniquila la esperanza, destroza las almas y carcome los espíritus...
Es la lacra que borra a los seres queridos y nos separa de nuestro mundo...
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